Descubrí la Comedia Musical

Hablar de Comedia Musical es pensar en Broadway. Es que Estados Unidos se identifica teatralmente con el género musical, aunque esta forma teatral provenga originalmente de la cultura anglosajona.

Las producciones de comedia musical combinan diferentes disciplinas artísticas tales como la Danza, el Teatro y el Canto, integrándolas para enriquecer la historia relatada por los actores, conjugándose con la producción de vestuario, escenografía, iluminación y los espectaculares efectos especiales.

La composición musical va muy unida a la trama para dar lugar al espectáculo. El musical se puede basar en:

  • Un libro (como Mi Bella Dama, El Fantasma de la Ópera o Despertar de Primavera), 
  • Una obra de teatro (como Chicago), 
  • Una ópera (como Miss Saigon) 
  • El guión de una película ( como Sweet Charity o Ghost). Se han llevado al escenario musicales de las películas más famosas de Disney, como por ejemplo, El Rey León, La Sirenita, Aladdin y La Bella y La Bestia.
  • Jesucristo Superstar o Avenue Q, son ejemplos de obras escritas especialmente para un musical. 
  • También se han realizado musicales donde la historia es construida a partir de populares canciones de grupos famosos, tales como Mamma Mia de ABBA, We will Rock You de Queen o Por Amor a Sandro.

El musical no es una pieza realista- naturalista. La canción y la danza elevan el discurso dramático a un estado distinto del verdadero. Nadie se expresa así en la vida real, pero la legitimidad de ese lenguaje esta dada por el sentimiento interno. Cuando las palabras no son lo suficientemente fuertes para un personaje, se transforman en canción, y cuando ambas no alcanzan, estalla la danza. La Comedia Musical permite abrir los sentidos a melodías, sonidos, palabras, colores y movimientos. 

El intérprete de comedia musical es básicamente un actor, que cuenta con herramientas para bailar y cantar en el escenario. Tal vez tenga más habilidades en la danza o en el canto, o quizá sea un muy buen actor con la capacidad de abordar roles en los que la danza o el canto sean parte de su trabajo actoral. 

Las principales disciplinas artísticas de la comedia musical...

El jazz es un baile de escenario energético y espectacular que comenzó como uno de los movimientos de baile popular de los inicios del siglo XX arraigados en las danzas negras del siglo anterior. Como danza de escenario, tuvo su gran desarrollo en los años '20, con el Broadway Jazz, adquiriendo un estilo mucho más pulido y rimbombante.

El jazz no es monótono, está lleno de cambios inesperados y repentinos. La música y la danza van de la mano; la conexión con la música es un elemento fundamental. La danza expresa la música sin importar si ésta es jazz, rap o blues. De hecho, la mayoría de los bailes que ves en obras musicales, conciertos y programas de T.V., es jazz. Actualmente se baila con música pop que tenga un beat, un latido, simple y fuerte, aunque la música de jazz original tiene un ritmo mucho más complicado.

Este estilo de danza se caracteriza por la búsqueda de la perfección en la ejecución de los pasos por todos los integrantes del grupo, por la formación rígida, y en ocasiones, por la igualdad de apariencia entre sus miembros. Desde los años '50 y '60, la danza jazz toma elementos del ballet, la danza contemporánea y el claqué. Con ellos, el estilo acentúa la línea corporal, la movilidad del torso, un trabajo de piernas rápido y preciso con los pies en paralelo, y los movimientos aislados de ciertas partes del cuerpo.

El tap es un estilo de baile estadounidense, en el que se mueven los pies rítmicamente mientras se realiza un zapateo musical. Su origen se establece en la fusión de las danzas de zuecos de Irlanda, el norte de Inglaterra y Escocia, combinado con los bailes practicados por los afroamericanos, entre el siglo XVII y el XVIII. En 1739, se prohíbe a los esclavos negros que utilicen instrumentos de percusión. Esto los motivó a realizar la percusión con los pies y las manos. Bailado en un principio por los esclavos, se pulió en los Estados Unidos después de su Guerra de secesión. Los bailarines, inmigrantes de diversos grupos, se reunirían para competir y para demostrar sus mejores cualidades y movimientos. De esta manera, mientras las danzas se mezclaban, un nuevo estilo de baile nacía: el tap americano. Los bailarines relajaron las posturas rígidas irlandesas, usaron brazos y hombros para marcar y se añadieron nuevos pasos. Tras su auge en los años 30-40, cuando consiguió gran popularidad por su presencia en diversos musicales de Hollywood, y con artistas como Fred Astaire, el tap se alejó de los escenarios norteamericanos hasta resurgir en los años 70. Ya en los 80 hubo una serie de shows en Broadway y de películas cinematográficas que le dieron un nuevo ímpetu. Impacto, ritmo y sofisticación, constituyen en resumen, el aporte de este estilo al teatro musical.


Tener una voz es un talento natural que merece ser aprovechado para transmitir a otros, sentimientos y emociones que atrapan, evocan, transportan y movilizan lo mejor de las personas. Pero es necesario ser consciente de que la voz, es un diamante en bruto que hay que pulir y cuidar con técnica, constancia y esfuerzo, confiando en maestros talentosos y dispuestos a engrandecerse con el crecimiento de sus alumnos. 

La constancia en una buena técnica vocal permite conservar la salud vocal, y trabajar aspectos fundamentales que te permitirán tener una conexión absoluta con tu voz.

*El apoyo: sostén muscular fundamental del sonido. Necesario para lograr una voz armónica, limpia y sana. 

* La afinación: lograr reconocer cuál es la nota que corresponde a cada paso. Poder combinar la percepción y la voz.  

* La dicción y articulación: que se entienda cada palabra que pronuncies y el sonido tenga el espacio necesario para desarrollarse como corresponde.

* La resonancia: recurso que bien utilizado hará vibrar a quien te escuche, por la fuerza y el alcance de tu voz.

* El registro y la tesitura: la extensión de notas en las que podés vocalizar, y el rango de notas que podés cantar. Sin duda puede ampliarse a través de la técnica, permitiéndote así tener acceso a un repertorio más extenso.

* El color, el timbre, el brillo: cualidades de la voz que todos tenemos, pero es necesario desarrollar y mejorar, para lograr mostrar eso único e irrepetible de cada cantante..

* Los matices: lograr tener un manejo de tu voz, que te permita jugar con la dicción, la proyección, la emoción.

Aún cuando sientas que el canto no es tu fuerte, la técnica te ayudará a crecer, y tal vez no quieras ser solista pero formes parte de ensambles vocales y te destaques como un artista integral.

La conexión con tu voz es fundamental a la hora de interpretar una canción. Pero aún hay más camino por recorrer. Si bien la composición musical y la letra de una canción son determinantes a la hora de emocionar y transportar a quien la escucha, de quien la interpreta depende la conexión del espectador. Podés tener una voz impresionante, pero si no lográs la conexión con el público, quedás a mitad de camino, como un diamante finamente pulido que no puede ser apreciado por nadie, porque la vitrina en que se exhibe está completamente empañada. Para lograr esa conexión es imprescindible trabajar la interpretación. ¿Cómo hacer que las emociones y sentimientos que se expresan parezcan propios, y así lograr que quien lo escucha, se deje también transportar por ellos? Es necesario adquirir técnicas de actuación especiales.

Y por último, en la evolución de tu trabajo y sólo con la tarea integrada de ambas áreas, podrás ir desarrollando tu estilo, ese sello personal en tu voz y en tu forma de decir, que quien te escuche, te reconozca, y sepa que sos vos, distinto , único, que puede darle una impronta y sentido especial a esa misma canción, que tal vez, interpretan varios cantantes.

La actuación comienza con un proceso de investigación personal que hace el actor para descubrir a un futuro personaje a representar. Desde ese punto de partida, la actuación puede describirse como un conjunto de acciones hechas por un personaje dentro de la escena teatral, acciones que deben estar cargadas de una intención que permita que el observador se estimule y logre recibir el mensaje en su totalidad. 

Siglos pasaron desde que el hombre llevó a cabo la primera escenificación de la vida, mediante rituales mágicos, ceremonias dramáticas, manifestaciones sagradas, todas realizadas aprovechando la arquitectura de la naturaleza o en construcciones de piedra o madera hechas específicamente para la representación teatral. Ya en el siglo V A.C. se establece en Grecia el concepto tradicional de tragedia y comedia desarrollándose a su vez, la dramaturgia y ciertos detalles estructurales sobre el espacio donde se lleva a cabo la actuación.

El trabajo del actor no es nada sencillo, "Un actor debe trabajar toda su vida, cultivar su mente, desarrollar su talento sistemáticamente, ampliar su personalidad; nunca debe desesperar, ni olvidar este propósito fundamental: amar su arte con todas sus fuerzas y amarlo sin egoísmo" Constantin Stanislavski. Aquel que interpreta un personaje debe poder no ser él sin dejar de serlo.

Existen distintas técnicas y métodos para lograr la conexión del actor con su personaje y en consecuencia de la obra con el público. Entre ellas surgen nombres como: Stanislavski, Jacques Lecoq, Grotowski, Artaud, entre otros.

Debemos tener en cuenta, de todas formas, que tanto el teatro, como la manera de interpretar están en una incesante metamorfosis y debemos cumplir, como artistas, con una continua readaptación y perfeccionamiento.